Diario de Paquistán, número dos

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Quince días largos han pasado desde nuestra llegada, y todo avanza muy despacio. El hecho que coincidiese con la importante fiesta musulmana de Eid-al Adha (la fiesta del sacrificio, cuando todas las familias deben sacrificar un cordero en recuerdo dela prueba de Abraham) contribuyó a ralentizar aún más nuestro arranque: la ciudad estuvo en inactividad total durante seis días, imposible hacer nada.

Esto ha intensificado ese «slowly slowly” de por sí habitual en esta parte del mundo, que ya habíamos conocido en la India. Es importante asimilar ritmos y reglas de aquí, inútil intentar imponer los de fuera, eso solo genera frustraciones.

Isabel debía completar sus vacunas: por esta razón, hemos tenido que ir al único hospital público de Islamabad habilitado para emitir los certificados internacionales de vacunación (las tarjetas amarillas de la OMC). Muy importante la de la polio, porque este es uno de los pocos países del mundo donde todavía no está erradicada. Aparte de esa, que aquí es todavía de suministro oral, teníamos que hacer algunas otras, que hemos tenido que comprar nosotros mismos en farmacias y llevar al hospital, que no las tiene. Un primer aviso de lo que son los hospitales aquí.

Efectivamente, cuando fuimos constatamos que era muy básico, sobrepoblado, atascado y con una higiene mejorable: si esta es la situación en la capital, podemos imaginar o que será en las provincias y en las zonas tribales, en las cuales la presencia del Estado es escasa y a menudo están presente los talibanes. Sin embargo, nos trataron muy amablemente, como es de costumbre por aquí, con la atención que se puede reservar a dos extraterrestres, uno en traje y corbata, la otra sin velo, aterrizados evidentemente desde otro planeta. No está mal, no siempre se acogen igual de bien a los extraterrestres.

El problema real fue de práctico: como conseguir vacunarla a Isabel sin que se quitara la camisa, exponiendo su piel de esta forma antes las dos enfermeras, visiblemente cortadas? Al final, se consiguió, aunque lo hicieron un poco patosamente a causa de sus nervios. Debido a una situación tan rara. No queda muy claro como las hacen habitualmente sin que se vea la piel, misterio.

La vuelta de la polio a Paquistán merece ser contada: este país tiene el dudoso honor de ser, con Afganistán y Nigeria, uno de los tres países que no han erradicado todavía esa enfermedad, incurable pero prevenible vacunando a los niños.

De hecho, en 2008 los casos habían caído a cero, premisa para una consolidación futura de la erradicación. Pero esto coincidió con el auge de los talibanes en las zonas tribales: ellos no creen en la medicina moderna, considerada una injerencia indebida en la voluntad divina, y en esas zonas han empezado a hacer propaganda negativa en contra de la vacunación, argumentando que se trata de una conspiración anti islámica promovida por Occidente para esterilizar los niños musulmanes y propagar el HIV… En un contexto de analfabetismo y de escuelas boicoteadas por los mismos motivos, el edificio empezó a tambalear. Ada vez más padres han rechazado la vacuna para sus hijos, y la polio ha vuelto en estas zonas.

El hecho que la detención de Bin Laden en Abbottabad hubiese sido facilitado por un falso inspector anti polio, que penetró en su residencia y confirmó su presencia en el lugar, contribuyó aún más a hacer ver los agentes anti polio como enemigos públicos del Islam: de hecho, se han vuelto objetivos de ataques terroristas y varios de ellos han sido asesinados ya.

Resultado: la polio está de vuelta, golpeado a niños no vacunados, más de doscientos este ano, y ha vuelto a propagarse> Quien ha viajado a Paquistán tiene que acreditar estar vacunado, algo que en nuestro caso hicimos en la infancia y de lo cual no queda huella administrativa. Por esto tenemos que volver a vacunarnos.

¿Quién diría que alguien pueda oponerse a un objetivo tan claro e salud pública? En el mismo Afganistán ha habido pocos casos este ano, todos en las zonas pastún, como también pasa en Paquistán. Con la excepción de Nigeria, la polio es un problema que solo concierne zonas habitadas por esta etnia, en el seno de la cual se desarrolló el movimiento talibán, a caballo entre estos dos países.

A esta etnia pertenece también Malala, a la cual fue otorgado la semana pasada el premio nobel de la paz: un premio acogido con satisfacción por autoridades y la parte «comprometida» de la sociedad, pero criticado por otros: comentarios que demuestran el fuerte machismo que impregna esta sociedad. Los talibanes han publicado un comunicado afirmando que no consideran a Malala una buena musulmana.

Esta semana también hubo otro desarrollo negativo: la Corte Suprema acaba de ratificar la condena a muerte de Asia Bibi, una mujer cristiana de 50 años acusada de blasfemia, pena perseguible por la muerte en el código paquistaní. Justo esta semana se ha celebrado la jornada mundial contra la pena de muerte: en esta país la última ejecución tuvo lugar en 2008, pero hay miles de personas condenadas, sin que el gobierno se haya adherido claramente a la moratoria de ejecuciones promovida por la UE y aceptada por gran parte de los países del mundo, mucho de los cuales aún no son abolicionistas.

En Paquistán la pena existe por 27 delitos, entre ellos blasfemia (contra el Islam), apostasía y …relaciones extramatrimoniales. El caso de Asia prevé otro nivel de apelación, y probablemente al final no se llevara a extremas consecuencias, pero indica la existencia de una situación compleja de discriminación hacia las minorías religiosas, entre ellos la cristiana. El elemento probatorio de la blasfemia son las declaraciones coincidentes de varios testigos, peor en el marco de la realidad de las aldeas con sus divisiones sociales y religiosas todo se vuelve más aleatorio. La UE expresó su disconformidad por la confirmación de esta condena y el deseo que Paquistán modifique cuanto antes su legislación para alinearla con los estándares internacionales en materia (según los cuales delitos como este, si jamás existen, no deberían prever sanciones tan radicales).

A la luz de las fuertes presiones sociales para que se mantengan en el código, se puede imaginar la controversia de este tema.

Islamabad, 18 de octubre de 2014.